El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) es una organización gremial venezolana que representa, defiende y promueve los derechos de los periodistas y demás trabajadores del sector. Fundado el 11 de marzo del año 1946, el SNTP es un actor fundamental en la defensa de la libertad de expresión, el derecho a la información y las condiciones laborales de quienes ejercen funciones dentro del ámbito de la prensa.
El SNTP documenta y denuncia violaciones a la libertad de expresión y al derecho al trabajo y brinda acompañamiento a quienes sufren persecución o violencia por informar. Su actuación representa una forma de resistencia organizada y una garantía para el sostenimiento del debate público, el pluralismo informativo y la democracia.
El SNTP Cuenta con delegados por centro de trabajo y con delegados voluntarios en los 24 estados del país. Está afiliado a la Federación de Periodistas de América Latina y El Caribe (Fepalc) y a la Federación Internacional de Periodistas (FIP).
El grupo fundador del SNTP estuvo conformado por más de 50 reporteros, entre ellos figuras clave como María Teresa Castillo, Rafael Calderón, Martín Ernesto González, Omar Pérez, Héctor Stredel y Alfredo Pérez Mirabal.
La primera asamblea del SNTP se llevó a cabo en la sede de la Asociación de Linotipistas de Venezuela, donde también se eligió su primera Junta Directiva.
Esta quedó conformada por reconocidos comunicadores de la época: Rafael Calderón, Raúl Alfredo Arteaga, Raúl Agudo Freites, Bernardo Donadle y César Rengifo.
Desde sus inicios, el SNTP se propuso como un organismo gremial independiente y comprometido con la defensa de los derechos de sus afiliados.
El SNTP tiene por objeto el estudio, defensa, desarrollo y protección de los intereses profesionales, económicos, culturales y morales de sus miembros, así como la defensa de las libertades de expresión y de prensa y del derecho a la información, a la sindicalización y de los derechos humanos en general de todos los trabajadores y, en particular, los de las industrias de la información y la comunicación.
Se ha convertido en una voz activa frente a la censura, la represión, la precariedad laboral y las agresiones contra periodistas. Su labor trasciende la defensa gremial para asumir un rol central en la promoción de la libertad de prensa y el derecho ciudadano a estar informado.
Entre sus propósitos están: velar por el cumplimiento de los derechos laborales de los periodistas y trabajadores de la prensa; promover condiciones dignas de trabajo y contratación en el sector; construir y exigir garantías para el ejercicio libre y seguro del periodismo; acompañar y visibilizar situaciones de violacion de derechos humanos contra periodistas y medios.